Creo que pensar en poder cambiar al mundo es una idea que se quedo en el tintero de los sueños de adolescente y cuando vamos haciendonos viejos vamos aceptando las cosas como nos las dictan, como deben ser, como nos dicen que funcionan vamos perdiendo esa capacidad de asombro que nos mantenía con los ojos abiertos hasta la madrugada esperando ver aquella estrella fugaz y aceptando y aceptando.
Te pido diez minutos de tu día para que te detengas a pensar en esto y decidas por ti mismo si sigues aceptando o no.
sábado, 20 de septiembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario